Un Poco Sobre Mí...

¿Quién soy?

¡Hola! Mi nombre es Eduardo Quirós, y soy un estudiante de ingeniería en software de la Universidad Cenfotec en Costa Rica. Actualmente estoy en proceso de conseguir un bachillerato en esta área.

Tengo un aprecio monumental por herramientas eficientes, minimalistas, y bien diseñadas. Esto desemboca en un gran interés en temas como la filosofía UNIX, el kernel Linux, los diversos proyectos BSD, y la ciber-seguridad en general.

¿Cómo llegué aquí?

Desde que era muy joven, siempre tuve una fascinación por el prospecto de aprender las estructuras, mecánica y reglas que gobiernan nuestro universo. Esto lentamente se transformó, gracias a la introducción de computadoras en mi vida cotidiana, en un muy profundo interés en lo que hacía funcionar estas maravillosas máquinas. Ahora, este era un tema bastante complicado como para que un niño de esa edad lo comprendiera; pero la rueda estaba girando.

Con el paso de los años, me interesé en (y, por lo tanto, desarrollé una buena capacidad para) clases como las de matemáticas y el laboratorio de computación. De esta manera, mi primera experiencia con la programación fue con la ayuda de MicroMundos. Este era un pequeño, pero educativamente efectivo, programa orientado a enseñarle unos principios básicos de programación. Pero, por encima de todo, era divertido.

Cuando entré a tercer grado, mi abuela tuvo la idea de matricularme en unos cursos de programación. Estos estaban principalmente orientados a la robótica mediante el uso de unos kits de construcción con Legos (aunque también llevé un curso sobre el desarrollo de videojuegos usando Scratch.) Estos cursos hicieron un fantástico trabajo en mantenerme interesado y me rodearon de los recursos necesarios para continuar aprendiendo sobre este campo.

Tristemente, mi relación con este mundo tuvo un freno inesperado cuando llegué a los 14, simplemente perdí el interés, probablemente porque estaba abrumado por la cantidad de información que tuve que absorber a esa edad. Habiendo dicho eso, mi interés por descubrir como las cosas funcionan “tras bambalinas” nunca disminuyó, simplemente lo canalicé hacia otras áreas como la biología o la química.

Por lo tanto, fui a la universidad en el Instituto Tecnológico de Costa Rica y, dado mi interés en las ciencias naturales, me matrciculé en ingeniería ambiental. Sin embargo, conforme los cursos se volvían más orientados hacia como sería la vida profesional de un ingeniero ambiental, noté que este campo simplemente no era para mí.

Afortunadamente, esa carrera tenía (por razones que aún me son desconocidas) un curso de elementos de programación como parte de su currículum. Fue un curso bastante básico que me enseñó el desarrollo de programas simples en Python, pero eso fue suficiente para reavivar las llamas que me llevaron a estar interesado en primer lugar. Esto pronto me llevó a cambiar de carrera y reubicarme a la Universidad Cenfotec, donde ahora estoy estudiando para ser un ingeniero en software.